17 marzo 2010

Egipto, un don del Nilo




En medio del desierto surgió una de las civilizaciones más espléndidas de la historia. Logró sobrevivir durante 30 siglos que dieron como fruto su escritura, calendario, la medicina y maravillosas obras arquitectónicas que hoy continúan desafiando el inexorable rigor del tiempo. Y también bellísimos testimonios artísticos, las momias, los reyes-dioses, entre otras.

Su inmenso legado asombra a Occidente, no en vano los faraones Tutankamón y Ramsés captan el mayor número de visitantes a las grandes exposiciones organizadas en Francia durante los últimos 25 años; muy por encima de Picasso y Dalí; muchos más que Renoir, Manet, Gauguin y todos los impresionistas juntos.
Los egipcios fueron un pueblo que no solo florecieron intelectualmente, sino que también se adelantaron a muchas cosas que conocemos hoy en día como el arte, conocimientos acerca del cultivo, creencias astronómicas, etc.
Los egipcios lograron hacer de su cultura un imperio casi impenetrable, claro que esto no fue de la noche a la mañana, sino que fue, como hemos dicho durante muchos años, quizá siglos, recopilando y adoptando aspectos, datos y cosas de otras culturas.
        La historia de la civilización egipcia se desarrolla en torno al gran río Nilo que nace en el centro de África en el lago Victoria y se mantiene navegable en buena parte de su extensión hasta desembocar en el mar mediterráneo.  El río determino la vida de los egipcios en todos sus ámbitos, desde el político, cultural y económico.
La historia de esta gran civilización se extiende por cerca de 3000 años, siendo dividida por etapas o periodos con características propias y particularidades:

El reino antiguo (3100-2270 A.C.): a partir de este momento algunos gobernantes de ciudades locales fueron capaces de dominar a las demás tribus y extender su poder más allá de sus territorios originales. Se habían formado dos reinos distintos, uno llamado comúnmente Bajo Egipto se ubicaba en el delta del Río Nilo con su capital Menfis. Más al sur se encontraba el Alto Egipto que se extendía hasta la segunda catarata donde se encontraba la ciudad de Asuan.
 Cerca del año 3100 antes de Cristo, un rey del alto Egipto llamado Menes  unifico a los dos reinos y convirtió a Menfis en la capital de País, fundando además la primera dinastía de Faraones de Egipto. Con el Rey Menes se inicio los que se conoce con el nombre de reino antiguo que tuvo una duración de 800 años. El punto más notable de este periodo  fue bajo la III dinastía cuyos faraones Cheops, Chefren y Miscerinos construyeron las pirámides de Gizeh. A pesar de ese espectacular esplendor monumental el poder de los faraones decayo por diferentes motivos entre los que se pueden destacar la concesión de riquezas y propiedades a sus mas cercanos colaboradores lo que debilito el poder material de los reyes así como el culto al dios Ra  que fue propagado por todo el país, lo que opaco o relego a segundo plano la autoridad del Faraón subordinándola a la religión.

El reino medio (2060-1785 A.C.). Egipto se vio en problemas al entrar en una seguidilla de luchas internas y graves problemas sociales que fueron resueltos por los príncipes de Tebas quienes consiguieron nuevamente restablecer el orden y la unidad. El reino medio alcanzo su máximo esplendor bajo la XII cerca del año 2000 A.c. cuyo principal faraón AMENEMHAT I  gran notoriedad. Los faraones de esta dinastía lograron extender las fronteras del reino alcanzando Nubia y Siria, estas conquistas fueron importantes ya que proveyeron de Oro y marfil a la economía egipcia.  Dentro de las obras mas importantes de estos faraones fue la construcción de un canal que unió el río Nilo con el mar rojo, y la desecación de grandes porciones de terreno ganando así tierras para la agricultura. Fue durante este espacio de tiempo en que las artes florecieron en Egipto destacándose las estatuas, los relieves, las pinturas, la literatura y los trabajos en oro.
En un último momento Egipto nuevamente cae en un periodo de decadencia que tuvo su punto máximo con la invasión de los Hicsos que se establecieron en el país e introdujeron el caballo.  Hasta ese  momento los egipcios habían sido un pueblo pacifico  pero el enfrentamiento con los Hicsos cambio la mentalidad que se hizo sentir en los siglos siguientes dedicándose a la guerra y la las conquistas.

El reino nuevo (1580-1085 A.c.) en el 1580 A.c.  Un príncipe tebano, Amasis I logro expulsar a los Hicsos del territorio. Los faraones volvieron a gobernar con poder absoluto y disponiendo de todos los recursos del reino.  Estos nuevos faraones tenían una mentalidad militar y expansiva que se apoyaba en una nobleza guerrera cuyos integrantes buscaban la gloria y el poder, su principal arma era el carro tirado por caballos.
La expansión militar fue iniciada por Tutmosis I y Tutmosis III (1480-1450 AC) quien anexo los territorios de Siria y Palestina. El imperio egipcio se extendía desde la cuarta catarata del Nilo hasta Mesopotamia.
La ciudad principal de este gran imperio fue la ciudad de Tebas en la que se levantaron grandes obras monumentales como los templos de Luxor  y Karnak consagrados al dios Ra.  En  lo que hoy se conoce como el valle de los reyes, los faraones se construyeron grandes tumbas llamadas Hipogeos o tumbas subterráneas. Estas tumbas estaban adornadas con pinturas policromadas.
Durante la XIX dinastía, Egipto vivió un de sus últimos momentos de esplendor. El faraón mas importante fue Ramses II (1298-1232 A.c.) quien en el año 1278 firmo un tratado de paz con los hititas lo que supuso un periodo de relativa paz en el territorio, esto fue aprovechado para  levantar grandes construcciones. Las más importantes de estas construcciones fueron el templo de Amón en Karnak  y el templo de Abusimbel en Nubia.
Durante el siglo XI A.c. Egipto comenzó un largo periodo de decadencia tanto militar como cultural. En los siglos que vinieron, Egipto cayó en manos de los sirios, persas, griegos, romanos, árabes, turcos e ingleses.  Fue a principios del siglo XX, en 1922 que lograron su independencia.







Reacciones:

1 comentarios: